Caracol Azul (Parte dos)

Chet trató de recordar cual era la presión de las llantas rin 16, e imaginó que diría Bulta si se atrevía a comprar unas llantas radiales 4×4, pireli scorpion, en mercado libre sin su permiso. Inmediatamente deshizo en su mente esa idea. Miró su reloj, pronto serían las doce. Bulta seguía gateando en el suelo como una zarigüeya. A pesar de estar sobrecogido por el calor sintió alegría al ver las nalgas de Bulta ya manchadas por el tiempo y. dentro de la inmovilidad de su pensamiento, renació por unos minutos aquellas noches formidables. Luego tomó un trago de su cerveza:

⎼Como te decía Bulta, cuando salga de esta vida ¡para irme al diablo! lo verdaderamente difícil va a ser dejarte.

Bulta, sin mirarlo, rascaba la tierra entre los rayitos de luz filtrándose de las ramas.

⎼ ¡Este es el lugar! –dijo Bulta que envolvió sus flores con una sábana, hizo con las orillas un nudo y añadió. – ellas están listas para un lugar en el mundo, pero tú Chet, has leído tanto que crees saber mucho y has creído que al hacerlo hacías algo importante, pero solo te rodeaste de un halo de horas, de años, de letras y te apartaste del mundo.

⎼Es tan sencillo para ti explicarme todo, Bulta.

⎼ No sé por qué a los norteamericanos no les gustan los crisantemos.

–dijo sin mirar a Chet y se paró con el vestido pringado de tierra.

–A mí que me gustan tus escritos, pero tal vez a los demás no, sin embargo, yo nunca dejaré de leerlos. Nunca lo olvides Chet – añadió Bulta mientras se fue bailando hacia el cobertizo tarareando una melodía.

 

Chet miró los crisantemos envueltos con aquella sábana y buscó el sentido de aquella respuesta.

⎼ Tus flores creadas por Dios crecerán sus raíces en el infierno de la tierra –gritó Chet

⎼ ¡Deja de decir porquería Chet!. -dijo Bulta que regresaba cargando otro ramo de crisantemos envuelto en una manta con un nudo que amarrado rodeaba los tallos. Se paró frente a él y vio a su esposo un segundo como si lo estuviera mirando en el fondo de un subterráneo y luego dijo:

⎼Yo estoy acá, con el trasero lleno de tierra, y tú cacareando… si piensas que esto que estoy haciendo no vale nada ¡estás pendejo! abre los ojos Chet, date cuenta, que mientras estoy sembrando estos hermosos crisantemos. tú ves a Dios y al infierno olvidándote como siempre en ayudarme.

Chet tiró su cerveza, se puso de rodillas y empezó a rascar el hueco.

⎼Sabes Bulta quisiera meterme a www llantas com mx y comprar esas llantas todo terreno rin 16. Luego quisiera bajarte las llantas de trailer inservibles para tus plantas esas que están hace años en el cobertizo. Las que me regaló Aurelio para hacer columpios, ¿te acuerdas? –dijo y siguió hablando mientras sacaba a manotazos tierra del hueco.

Vango tus llantas a un click

Pero fue cuando se paró embarrado de tierra que Bulta lo abrazó y le dio un beso más como un hijo que como un amigo. Una bocanada de aire voló sus cabellos. La luna salió detrás de una nube e iluminó aquellos rostros manchados. que se miraron con sus corazones palpitantes y se sonrieron en la noche estival.

⎼ Ve por agua Chet, ¡cierra el gas! y pide esas llantas chamaco viejo ⎼dijo Bulta en el momento que se arrodilló clavando en el hueco los tallos de los crisantemos envueltos con el manto blanco.

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