¿Tendré que cambiar todas las llantas?⎼ pensó Chet mientras miró a Bulta sembrando sus crisantemos. Ahí las sensaciones cristalizaron la realidad de Chet. Pensó que tenía que identificar las características de una llanta, luego hablar a llantas avante merida o a radial llantas merida para averiguar el precio de llantas rin 15, y si había llantas para aveo “ sin que se le olvidara preguntar” en cuanto se calibran las llantas, la rotación de llantas y si la velocidad de las llantas o el aire en las llantas no desbarataría su auto viejo…Entonces, sobre todas esas dudas brotaron otros recuerdos como una luz que encendió cuando vio dibujarse en sus ojos el rostro viejo de Bulta. La miró entre el resplandor vago de la luz cuando sintió esa huella que resonaba en su corazón. Sonrió, mirando a esa mujer divina que lo había acompañado y dijo:

Todas las llantas

Todas las llantas a tu alcance

⎼ ¡Tendré que cambiar todas las llantas!.

Luego abrió su sonrisa de niño mientras caminó al ritmo de una melodía imaginaria. Silbó y entró a la casa.

Bulta lo miró de soslayo y sonrió  con ternura. Un ruido dentro de la casa se transformó del siseo de una aguja a música.

⎼ ¡Es Hacking! –dijo Chet que gritó como una cafetera.

 

⎼ ¡Ya sé, ya sé! los has puesto durante 50 años

Encuentra el poder

Chet salió de la casa con una regadora en la mano y lo inclinó sobre la tierra que Bulta amasaba. La música sonaba mientras la pequeña lluvia mojó el montículo de tierra. Bulta le dio un beso al manto que tapaba los crisantemos y se incorporó. Chet asentó la regadora y agarró las manos de su esposa. Bulta puso su mejilla contra el pecho de su esposo. Los dos cerraron los ojos. Unas  sombras bailaron en el sendero. La media noche reparó y cortó un espacio en el tiempo con la misma música de piano que los enamoró hace 50 años.