Tu lo pides, nosotros te lo llevamos
La rutina

A diario, José manejaba su Jetta k2 color rojo chillante. La verdad era un auto hermoso el día que lo compró. Y el primer mes lo cuidó más que a su perro. Sin embargo, se volvió parte de La rutina y los años habían deslavado la pintura casi por completo. El interior, lo tapizaba el polvo; y las manchas de café y comida pintaban los asientos. Pero lo peor era un hedor con olores indescriptibles.

Llantas nuevas al mejor precio

          José había comprado el auto en la sección comprar autos usados del periódico. Estuvo semanas comparando precios de autos usados. Recuerdo verlo decidiendo entre el jetta que trae  y un  astra sport, que le gustó, pero que también le pareció ridículamente caro.

          Era tan gracioso verlo todos los días, parado de manos, diciéndonos que no  valía la pena comprar un auto tan caro. Luego ya no fue tan gracioso. Se volvió una obsesión fastidiosa para mí y todos sus amigos escucharlo cada segundo decidiendo sobre esos dos autos. Bueno, al final no le alcanzó para el astra. Lo que sí nunca entendí. Es cómo pudo pasar tantos meses decidiendo qué automóvil comprar, para que hoy ese pobre auto sea como una hoja arrugada.

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